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| Cristo es el fundador y sustentador de su iglesia, ésta la conforman los creyentes de todo el mundo, quienes a su vez forman parte de la gran familia de Dios en el universo (Efes. 2:19; 3:15) | |||
| EL CUERPO DE CRISTO: LA IGLESIA. REFLEXIONES EN TORNO AL TÉRMINO. (II PARTE) |
La iglesia ha recibido de parte de Cristo una misión especial: Preservar los oráculos sagrados a ella revelados y darlos a conocer a aquellos que viven en las tinieblas del error, siendo la vida de conversión de cada creyente el mejor testimonio que podemos dar al mundo. En suma: Preservar, predicar y vivir la verdad. | ||
| EL CUERPO DE CRISTO: LA IGLESIA. REFLEXIONES EN TORNO AL TÉRMINO. (III PARTE) |
Reseña: ¿Cuál es el verdadero distintivo de la iglesia? ¿El pez? ¿La cruz? Veámoslo en Apocalipsis 14:12: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. El amor a Dios y a su Hijo a quien él envió, que se manifiesta en la obediencia a todos los mandamientos (Juan 14:15), ¡ese es su distintivo! | ||
| ¿A quién no le gusta tener amigos? A la mayoría nos agrada contar con un gran número de amistades. Volcar en otros nuestros afectos y sentirnos considerados y queridos por los demás. Pero ¿alguna vez hemos pensado lo que significa llegar a ser amigos de Dios? ¿Podemos relacionarnos con él? ¿Podemos estar rehusando su amistad y no darnos cuenta? | |||
| La enfermedad, teniendo como origen histórico la corrupción moral del ser, y como consecuencia la separación de la Fuente Suprema de la vida, encuentra en la restauración a la plena armonía con el Dios Creador y Dador de la vida, el primer remedio saludable realmente eficaz y duradero. | |||
| Nuestro tiempo ha llegado a caracterizarse por la escasez de una de las virtudes cristianas: la gratitud; tanto la que debemos expresar a Dios por su inagotable caudal de dones, como la que tenemos que manifestar a nuestros benefactores humanos. | |||